Síntesis de algunas publicaciones digitalizadas para descargar
Summary of some digitalized
publications for downloading
La recuperación de la naturaleza para el centro de la ciudad y la valorización de la urbanización periférica constituyeron consignas implícitas en el pensamiento del paisajista Benito Carrasco. Cuando en 1912 presentó su “Proyecto de Embellecimiento” para la franja ribereña que vinculaba a la ciudad de Buenos Aires con el municipio Tigre, lo hizo a partir del concepto de espacio público como vehículo de prácticas sociales y oferente de soluciones funcionales y formales. Sobre su trazado, ocho décadas después, se desarrollaría el emprendimiento “Tren de la Costa”. Ayer Carrasco propuso un camino. Hoy desafía al tiempo frente a expresiones disuasivas
En México, la ciudad de Guadalajara, sede de los Juegos Panamericanos 2011, ha puesto en evidencia una encrucijada: cómo capitalizar esta excepcional oportunidad de desarrollo urbano en una ciudad de casi cinco millones habitantes que afronta situaciones de crisis por no encontrar el modo de orientar su crecimiento. Desde esta perspectiva, reflexionamos recientemente en entrevista exclusiva con Luis Felipe Cabrales Barajas, Doctor en Geografía y Ordenación Territorial y referente internacional en temáticas tales como la producción del espacio urbano y la segregación social, quien sostiene que Guadalajara se encuentra sin su brújula urbana
Argentina se encuentra altamente urbanizado, con tasas superiores al 80%. Mientras la mitad de su población reside en las 6 grandes ciudades o aglomerados; un tercio -13 millones- lo hace en las 273 ciudades de tamaño medio, entre 10 mil y 500 mil habitantes. El enorme crecimiento tanto poblacional como productivo de estas ciudades durante la última década, interpela a los gobiernos locales hacia la búsqueda de soluciones más eficientes para los problemas de movilidad intraurbana. En este marco, se presentan estrategias para una gestión municipal más eficiente del tránsito y para una mayor concientización urbana sobre la seguridad vial
En las grandes ciudades latinoamericanas una parte significativa de su población vive inexorablemente en condiciones de irregularidad y precariedad. Tanto “villas miseria”, “favelas”, “ranchos”, “ciudades perdidas”, “colonias populares” o simplemente “asentamientos”, constituyen una forma de construcción de ciudades excluidas del mercado formal. Son “ciudades fuera de la ciudad”, como las denomina Raquel Rolnik, arquitecta y urbanista brasilera, profesora de la Universidad de São Paulo y especialista en planeamiento y gestión del suelo urbano, con quien dialogamos recientemente y cuyas reflexiones a continuación sintetizamos
El centro histórico atesora los mayores valores simbólicos, culturales, arquitectónicos y sociales; es el asentamiento originario, anterior a la expansión urbana con la que se consolidó la ciudad actual. Ante el surgimiento de nuevas áreas que absorben las funciones de centralidad que estos en su momento ostentaban, lo someten a un proceso de “periferización”. Hoy, el desafío que afrontan estos sitios es cómo superar los procesos instalados de degradación de su espacio público, de reproducción de la informalidad, su tugurización e insalubridad. Al respecto existen buenas prácticas que han resuelto con éxito estas problemáticas
La reciente crisis argentina iniciada a fines de 2001 indujo a un estado particular de activación de novedosos modos de expresión de la sociedad. Si bien con el paso del tiempo ese clima de renovación de las prácticas sociales fue reabsorbido por la estructura institucional y la clase política que desató la crisis, se han desarrollado importantes avances en la producción social del hábitat, como experimento de responsabilidad colectiva. Dada la diversidad de la realidad urbana y su dificultosa persistencia en el tiempo, estas prácticas se instalaron como nuevas formas de conocimiento y de diseminación de un fenómeno de autogestión incipiente
Un fenómeno de creciente relevancia en la Ciudad de Buenos Aires se centra en aquellas actuaciones urbanas que intentan combinar los rasgos de proyectos cerrados suburbanos con las ventajas de la ubicación en sectores con atributos de mayor centralidad. La creciente cantidad de este tipo de actuaciones tiene considerables consecuencias para el desarrollo de la ciudad consolidada. Se convalida entonces un proceso de segregación social, a partir de una estructura reticular de exclusión que fractura el tejido de Buenos Aires, de características históricamente abiertas y conformado por un amplio abanico de clases medias tradicionales
Ante la demanda creciente de espacios para el desarrollo de actividades productivas, muchos municipios del país alientan la creación y ampliación de parques industriales. Sin embargo, la compatibilidad entre las lógicas empresariales y las locales municipales constituyen importantes dificultades a afrontar. Los parques industriales constituyeron una de las principales respuestas ofrecidas en términos de economías de aglomeración. En este marco, se presentan diferentes tipologías de gestión de parques y de agrupamientos industriales: características, virtudes y desventajas de cada tipología, para una mejor toma de decisiones
Un nuevo fenómeno de ocupación del territorio se observa en las periferias de Buenos Aires. Se trata de los denominados “barrios semicerrados”. Son áreas tradicionalmente residenciales de la ciudad, con características abiertas, que comenzaron a ser cercadas de hecho por iniciativa de los propios vecinos, mediante la instalación de barreras físicas y simbólicas en busca de una mayor seguridad. Dado que esta forma de apropiación del territorio se contrapone con los mecanismos de generación de la ciudad, nos preguntamos: cuál es el sustento jurídico y cuáles las motivaciones sociales que impulsan a esta irregular apropiación de la ciudad
La plaza pública ha sido históricamente en las ciudades argentinas el ámbito para la recreación y el esparcimiento. Pero, fundamentalmente, la plaza cumplió un papel central como instrumento de integración social y de valorización urbana. Hoy, sin embargo, el proceso sistemático de vandalización del espacio público ha mudado algunas de sus prácticas a otros recintos e instalado una abierta discusión sobre la resignificación de sus funciones estructurales. Se presenta a continuación algunas reflexiones al respecto, a partir de la entrevista realizada por el periodista Fernando Puente para el medio digital “La opinión de la gente”
Las áreas metropolitanas son unidades complejas de funcionamiento, cuya dimensión y escala superan largamente los límites administrativos municipales. Constituyen formas cada vez más sofisticadas de articulación del territorio y conforman un espacio territorial e institucional privilegiado para la construcción de nuevas relaciones de gobernabilidad urbana. Con lo cual, ante la necesidad de emprender acciones coordinadas e integradas, se caracterizan a continuación las diferentes tipologías de gestión detectadas; recuperando buenas prácticas y proporcionando recomendaciones para una más eficiente toma de decisiones
El proceso creciente de dispersión y de fragmentación territorial al que asisten las metrópolis, ante el progresivo desvanecimiento de la tradicional “ciudad compacta”, conduce a una fractura de las tradicionales tendencias de crecimiento de las ciudades. El vaciamiento de las áreas consolidadas, la descentralización del terciario avanzado, el desarrollo de los sistemas de infraestructura viaria, el aumento de la movilidad intraurbana y el incremento de la ocupación del suelo inciden en el surgimiento de piezas urbanas a modo de ínsulas autónomas, en yuxtaposición y convivencia con bolsas de marginalidad, vacancia y pobreza
Los shopping centers se multiplican, se diversifican, se complejizan y, con ese espíritu, ganan terreno en las ciudades y modifican los hábitos de consumo de los ciudadanos. El concepto de centro comercial cerrado o shopping center responde a la lógica de consumo propia de los 80 y 90 en sintonía con la reproducción de malls en Estados Unidos, que resultó de combinar las actividades de ocio y de compra en espacios cerrados. Cuáles son las lógicas y las implicancias económicas detrás del fenómeno de su expansión y qué desafíos representan para la ciudad constituyen sólo algunos de los tantos interrogantes que se plantean en torno a ellos
Las villas de emergencia resultan ser hoy las áreas de mayor crecimiento de la ciudad. En la región metropolitana de Buenos Aires concentran a más de 1 millón de habitantes y en la Ciudad de Buenos Aires se estima que viven cerca de 200 mil personas en las 21 villas instaladas, e insumen una superficie de 300 hectáreas. Con lo cual, casi la décima parte de la población reside en tales condiciones con extrema precariedad e insalubridad. Frente a esta tendencia fuertemente instalada, proponemos medidas para integrarlas al tejido urbano de la ciudad y para favorecer el acceso de los sectores populares a un ambiente digno y sano
El “Madison Square Garden” en New York, el “Chicago Stadium”, el” Palais des Sports” en París, el “Ibirapuera” en San Pablo, el “Palacio Peñarol” en Montevideo, y tantos otros han sido estadios construidos por sólidos empresarios, por poderosas corporaciones o por entidades deportivas económicamente solventes. El caso del Estadio “Luna Park” de la Ciudad de Buenos Aires, en cambio, es obra de dos hombres que se hallaban lejos de poseer recursos para acometer, aparentemente, tamaña empresa. Así nos lo expresaba -una década atrás, en amenas charlas compartidas- el querido Juan Carlos “Tito” Lectoure
Tras el reciente intento de toma de tierras en el sur de la ciudad de Buenos Aires por parte de ciertos sectores populares, se generó un intenso debate público sobre el derecho real de acceso a la vivienda. Mientras a estos procesos socialmente se los criminaliza, avanzan otros que también impulsan ocupaciones y que -en cambio- la sociedad legitima. Se trata de okupas con glamour, que se apropian irregularmente de suelo en las periferias metropolitanas para desarrollar residencia de alta calidad. Y en tanto el Estado se repliega, el mercado inmobiliario avanza y reparte sus costos al conjunto de la comunidad
En el marco del programa de radio “Vivienda en el aire”, el sábado 27 de noviembre de 2010 conversamos con el Arq. Mario Roberto Álvarez, uno de los grandes maestros de la arquitectura argentina. A sus 97 años ejerce con igual entusiasmo y pasión que aquél primer día. Es considerado uno de los más influyentes arquitectos del Movimiento Moderno y fiel exponente de los principios del Racionalismo. El autor del Centro Cultural General San Martín, de la Galería Jardín, de la Torre IBM, de la Torre Le Parc, del Hotel Hilton de Puerto Madero y de la Torre Galicia Central -entre tantos otros- reflexionaba en los siguientes términos
En la región metropolitana de Buenos Aires, debido a la crisis del transporte público de pasajeros, en los últimos años ha crecido exponencialmente la oferta de servicios no convencionales. Se trata de los charters, que consolidan un sistema alternativo de movilidad. Qué papel asumen en la ciudad, a quiénes beneficia y de qué modo se complementan con colectivos, trenes y subtes son los principales interrogantes a dilucidar. Tras la crisis del sistema de movilidad, la desestructuración de los servicios públicos y el consumo extensivo de suelo en la extrema periferia hicieron del automóvil particular el medio dominante en la ciudad
La posibilidad de desplazarse de un sitio a otro en toda ciudad resulta sustancial para el desarrollo de las actividades económicas y sociales. Sin embargo, las condiciones actuales plantean importantes problemáticas y generan extremos conflictos a afrontar. Y Buenos Aires no es ajeno a ello. Hoy atraviesa una profunda crisis de movilidad, con largos tiempos de viaje y escasa oferta de transporte. Desde esta perspectiva, ¿cómo mitigar los altos niveles de criticidad en áreas de recurrencia? Es indispensable producir un plan de acción efectivo que privilegie al transporte público, que promueva la intermodalidad y articule los intercambios de carácter regional
El área sur de la ciudad de Buenos Aires constituye un territorio de ancho variable que se circunscribe entre las autopistas 25 de Mayo y Dellepiane, la avenida General Paz y el Riachuelo. Lo componen unos pocos barrios densamente edificados y muchos otros con grandes predios vacantes; unos con una intensa actividad comercial y otros netamente residenciales. Tras esta aparente heterogeneidad, una cualidad une los diferentes fragmentos: constituyen los de desarrollo más retrasado respecto del resto de la ciudad, que se evidencia en su espacio público. Desde esta perspectiva, desarrollamos lineamientos para una densificación conducida
En los últimos años la inseguridad ha adquirido un status de preocupación en la ciudadanía sin precedentes. La inseguridad es un problema creciente y complejo de nuestra sociedad. Son cada vez más los municipios que encaran políticas para controlar, prevenir y combatir la inseguridad. Mayor patrullaje, creación de sistemas de alertas tempranas, colocación de cámaras de seguridad y monitoreo del espacio público son algunas de las acciones llevadas adelante. ¿Cuáles son las premisas de este nuevo servicio municipal? ¿Cómo se complementa con otros instrumentos? En otras palabras: ¿Cómo debe gestionarse la seguridad?
Con notable continuidad, la ciudad de Buenos Aires ha sido objeto de una importante cantidad de planes y propuestas de transformación edilicia e intervención urbana en el período que va entre 1880 y 1910. Estas iniciativas fueron generadas por profesionales independientes, por empresarios particulares, por legisladores municipales y nacionales, por el propio Departamento Ejecutivo municipal y por especialistas extranjeros especialmente convocados. Las principales ideas y planes urbanos para Buenos Aires apelaron en conjunto a oxigenar la trama y a abrir aquel damero cuadricular, tildado como aburrido, monótono y sin sorpresas
La ciudad es el espacio por excelencia en el que la sociedad se reproduce, donde los asentamientos humanos se expresan físicamente y en su proceso de crecimiento pueden reconocerse varias etapas. La primera de ellas tiene que ver con la expansión: la ciudad crece transformando el suelo rural en urbano. La segunda es la de la consolidación, donde se ocupan algunos lotes, se abren algunas calles, se construyen las viviendas, se tienden las redes. Y la tercera etapa es posible identificarla con la de la densificación: las áreas consolidadas comienzan a crecer en altura. Estas etapas conviven de manera simultánea en la ciudad
Patrimonio se denomina al conjunto de bienes materiales tangibles e intangibles que una persona, sociedad o entidad posee. La intervención en áreas, edificios y centros de valor patrimonial permite recuperar dinámica económica e identidad cultural. Resulta ser una combinación de estrategias de preservación, conservación, valorización y recuperación; en distintos grados y con distintos objetivos. Estas estrategias están en función de las condiciones intrínsecas de cada lugar, de los actores que intervienen, de la capacidad técnica que se cuenta. En toda patrimonialización el gobierno local debe plantearse cómo capitalizar tales intereses en pugna
En la ciudad encontramos varios discursos: el discurso del orden, dado por el Estado a espacios y actividades; el discurso del poder, dado por las relaciones de fuerza instaladas; el discurso de la diferenciación, dado por su propia cualidad urbana. Existe entonces un discurso urbano, legitimado socialmente, en el que la ciudad “nos habla” para expresar orden, poder y diferenciación. A partir de un caso de estudio se da cuenta de la presencia de marcas simbólicas que señalan orden y diferenciación y, en esa lógica, se ha elaborado una variable compleja -a modo de instrumento de actuación- tendiente a fomentar un nuevo modelo de ciudad
En las últimas dos décadas hemos visto cómo la ciudad se ha ido adecuando a las pretensiones del mercado, transformando a ciudadanos en sujetos de consumo y tendiendo hacia una fragmentación espacial de la sociedad. En esa lógica, la seguridad -al igual que la salud o la educación- más que un servicio, se torna en un producto al que acceden los sectores de mayores recursos. Tal el caso de los cercos eléctricos que, según los responsables de empresas instaladoras, son barreras psicológicas que ”patean” pero no matan. Ante este boom instalado, nos preguntamos qué modelo de sociedad estamos construyendo de cara a un nuevo paradigma
Se presenta a continuación una síntesis del capítulo correspondiente a Buenos Aires generado para el libro “¡Ganar la calle: Compartir sin dividir!”, de reciente publicación, donde se analiza la relación entre tejido urbano, diseño de la calle y espacio público en once ciudades latinoamericanas: La Habana, México DF, Bogotá, Quito, Lima, Santiago, San Pablo, Río de Janeiro, Curitiba, Montevideo y Buenos Aires. Tal como se sostiene en su introducción, “La cuestión de la distribución de la calle tiene el doble objetivo de unificar pero, también, el de separar”. Y en esa mirada, se contrastan escalas, paisajes, tiempos y espacialidades en ejemplos diversos
Sumergidas en la modorra intelectual, la desidia política y la indiferencia pública, las ciudades latinoamericanas parecieran aproximarse al borde del colapso. El incremento de las desigualdades socioeconómicas ha consolidado un proceso urbano estructural de gravedad creciente, que se expresa a través de espacios centrales reestructurados, con fuerte concentración de inversiones y, también, en amplias áreas residuales, de progresivo abandono, que no resultan de interés al capital. Buenos Aires, por ejemplo, constituye la ciudad central de un extenso espacio metropolitano que concentra a más de trece millones de habitantes
Sintetizamos algunas entrevistas que realizáramos en el marco del programa de radio “Vivienda en el aire”:
Jordi Borja, Mario Roberto Álvarez, María José Lubertino, Luis D´Elia, Roberto Converti, José Carlos Puig Bóo, Enrique García Espil, Gustavo Mosto, Luis Grossman, Antonio Díaz del Bo, Daniel Chain, Pablo Itzcovich, Claude Della Paolera, Martín Mieres, Daniel Schávelzon, Mario Goldman, Daniel Carmuega, Mirta Levin, Susana Aparicio & Juan Alonso, Artemio Abba, Andrés Borthagaray, Graciela Raponi & Alberto Boselli, entre otros referentes
Buenos Aires exhibe un fuerte contraste entre centro y periferia, que puso de manifiesto la presencia de determinados patrones característicos de una inserción aguda a un sistema global de ciudades, tales como: la destrucción de tejidos fabriles e industriales, la construcción de ámbitos destinados a la expansión de la economía financiera, el desarrollo de nuevas tipologías edilicias residenciales, nuevas formas de distribución comercial sustentadas en el uso del automóvil particular, la aparición de nuevas modalidades de “comercialización del ocio” en las periferias, la inversión en estructura viaria para dinamizar los desplazamientos y, como contrapartida, el incremento de los asentamientos precarios
Situaciones inéditas afectan hoy a las grandes aglomeraciones urbanas como resultado de un proceso brusco y acelerado de modernización. En este marco, el planeamiento urbano debiera instalarse como instrumento de gestión de la ciudad para incorporar de manera gradual a la ciudadanía en todo su proceso de gestación, de manera de enhebrar lineamientos estructurales en un extremo y componentes de mayor representatividad en el otro. Desde esta perspectiva, podría conformarse en marco apropiado para la definición de directrices de ordenación, legitimadas socialmente, como modo de recuperar una doble dimensión: por un lado, como instrumento de políticas territoriales
Buenos Aires se ha desarrollado históricamente exacerbando el carácter abierto de su trama urbana, donde la calle, la esquina o la plaza eran instrumentos cívicos de cohesión social, de fortalecimiento de las relaciones de vecindad. Sin embargo, en las últimas dos décadas se ha instalado un proceso que rompe sus patrones tradicionales de crecimiento a partir de la emergencia de enclaves fortificados, los “parques cerrados”, que encapsulan actividades, fragmentan territorios, segregan población. Se observa entonces cómo las actividades productivas, por ejemplo, tienden a concentrarse en Parques Industriales, las de intercambio en Parques Comerciales, las de innovación en Parques Tecnológicos
La crisis cívico-institucional argentina, acaecida a fines de 2001, indujo a un estado particular de activación de novedosos modos de expresión de la sociedad. Los sectores medios de la población, perjudicados por la confiscación de sus ahorros, protagonizó un movimiento de organizaciones y de asambleas barriales para deliberar sobre sus propias agendas de resistencia. Del mismo modo, grupos relacionados a los sectores más empobrecidas, conocidos como “piqueteros”, cuya visibilidad pública alcanzaron entrada la década del ’90, consolidaron su espacio tomando diferentes posiciones contestatarias frente a la crisis en curso. Con mayor o menor nivel de dependencia hacia las bases políticas tradicionales
Sobre el papel que juegan las ciudades, sus complejos conflictos de crecimiento, la gestión territorial, el problema suburbano, las buenas y malas prácticas, la intervención del patrimonio edilicio y la movilidad como derecho genuino, entre muchos otros temas, reflexionan en este espacio:
Jordi Borja, Franco Purini, Alvaro Siza, Josep María Llop, Raquel Rolnik, José Fernández Güell, Ingrid Roche, Luis Felipe Cabrales, Mathias Klotz, Sergio Marques, Alfredo Garay, Raúl Fernández Wagner, Juan Lombardo, Andrés Borthagaray, Manuel Ludueña y Marcelo Magadán